íconos – la agrado

estoy en revisión de almodóvar. sobre todo de las películas que ví en mis 20 y que ahora a los 30, cobran un nuevo cariz. las que veo con otros ojos y escucho con el alma.

hoy, volví a ver ‘todo sobre mi madre’.

hoy volví a sonreír y llorar simultáneamente con la agrado, a quien antonia san juan intepretó tan magistralmente que todos le creímos que era hombre; y a quien ví en el aula magna de la ucv en abril de 2006 cuando vino y le robaron un reloj de oro frente a la taquilla del ateneo.

por eso es que nadie vuelve a esta mierda de país.

pero gracias a almodóvar, el monólogo de la agrado quedará omnipresente, para siempre.

viva, pedro!

agrado

“Por causas ajenas a su voluntad, dos de las actrices que diariamente triunfan sobre este escenario hoy no pueden estar aquí, pobrecillas. Así que se suspende la función. A los que quieran se les devolverá el dinero de la entrada pero a los que no tengan nada mejor que hacer y pa una vez que venís al teatro, es una pena que os vayáis. Si os quedáis, yo prometo entreteneros contando la historia de mi vida.

Adiós, lo siento, eh (a los que se marchan).

Si les aburro hagan como que roncan – así: Grrrrr – yo me cosco enseguida y para nada herís mi sensibilidad (eh, de verdad!) Me llaman la Agrado, porque toda mi vida sólo he pretendido hacerle la vida agradable a los demás. Además de agradable, soy muy auténtica. Miren qué cuerpo, todo hecho a medida: rasgado de ojos 80.000; nariz 200, tiradas a la basura porque un año después me la pusieron así de otro palizón… Ya sé que me da mucha personalidad, pero si llego a saberlo no me la toco. Tetas, 2, porque no soy ningún monstruo, 70 cada una pero estas las tengo ya superamortizás. Silicona en labios, frente, pómulos, caderas y culo. El litro cuesta unas 100.000, así que echar las cuentas porque yo, ya las he perdio… Limadura de mandíbula 75.000; depilación definitiva en láser, porque la mujer también viene del mono, bueno, tanto o más que el hombre! 60.000 por sesión. Depende de lo barbuda que una sea, lo normal es de 2 a 4 sesiones, pero si eres folclórica, necesitas más claro… bueno, lo que les estaba diciendo, que cuesta mucho ser auténtica, señora, y en estas cosas no hay que ser rácana, porque una es más auténtica cuanto más se parece a lo que ha soñado de sí misma.”

pelis que amo – laberinto de pasiones. pedro almodóvar (1982)

la primera peli de almodóvar que vi fue ‘kika’ a los 14 años. desde entonces, le adoro.

no como penélope cruz, que entregó su vida al arte y las tablas tan solo para ser su musa, y bien que lo logró; pero como quien admira su obra con pasión.

‘laberinto de pasiones’ llegó luego, por supuesto, porque ‘kika’ la ví en el ateneo, cuando era un recinto respetable y me pasaba los fines de semana con mis amigas viendo pelis y paseando por la plaza de los museos. corría 1993. otras épocas.

laberinto llegó el día que entendí que cecilia roth era la gran diva crossover argentina – españa y que todo lo que ella hacía tenía un despampanante encanto que, inclusive, había transmitido casi genéticamente a su hermano ariel, quien tuvo su apogeo con los rodríguez.

no sé a quién conocí primero, si a ariel o a cecilia. creo que por cecilia conocí a ariel. en fin.

las divas del amodóvar de la ‘movida‘ que profesaba con desparpajo las licencias de los alocados ochenta, el trash, las drogas pre diseño, el rock y el sexo. todos los elementos de un mega hit indie tocado por el zeitgeist de una década definitiva.

el estreno de banderas como un adorable chiquillo. sin melanie griffith, sin el kitsch de hollywood, sin los kilos de la prosperidad. el primer banderas de almodóvar.

una propuesta que aún es moderna, vanguardista, irreverente y vigente, como todas las propuestas de pedro.

macnamara, delineador y esmalte de uñas.

la parodia de las divas italianas clásicas, de los jeques y los millonarios. el incesto y la party de quienes despertaban para nunca irse a dormir.

¡qué overdose!

This work is licensed under a Creative Commons Attribution-Noncommercial-Share Alike 3.0 Unported License.
(c) 2010 hija única | powered by WordPress with Barecity