para casi todos, vegas es borrachera sin memoria, showgirls y máquinas tragamonedas.
para mí, es tacky.
para muchos, el miss venezuela es la autoridad de la belleza nacional.
para mí, es tacky.
algunos consideran que roberto cavalli y dolce & gabbana son firmas glamorosas.
perdón, pero son re tacky.
y entre etiquetas, la vida se pasa rápido. tacky, demodé, niche, gordo, flaco, negro, blanco, maleducado o moderno.
es la etiqueta que precede al individuo y predispone al interlocutor a priori.
son las etiquetas que nos salvan del aburrimiento. el personaje en que encajamos o nos hacemos encajar, la máscara de filigranas que se fabrica para no enfrentarse con una vida de aburrimiento y monotonía.
puestas o impuestas, da igual.
así que volviendo al tacky, caemos en tacky pero divino:
maría conchita, lupita ferrer, melissa la reina del rock, susana giménez, dolly parton, jayne mansfield, mimí lazo.
ésto me lo robé del facebook de aquiles, una oda al tacky japonés que ahora es una super sensación nacional en aquél país lejano al que todos queremos ir.
los guionistas de napoleón dynamite creyeron que me engañarían.
pues no.
el ‘liger’ o lion+tiger= liger, no es un invento suyo, tampoco de miguel murugarren, sino de algún fucked up mendel wannabe con mucho tiempo libre.
el ‘felino más grande del mundo’ sí existe y por supuesto, un gringo lo crió.
pero más fantástico que el animal favorito de napoleon dynamite y más adorable que ese pobre gato gigante que por cierto llevan encadenado, lo cual me encabrona bastante; más que ambas propuestas fantástica o hiperrealista, me quedo con la de miguel murugarren en mi mesa de café, junto al libro de terry richardson:
animalario universal del profesor revillod: almanaque ilustrado de la fauna mundial
puedo decir que es el más fantástico libro que jamás me han regalado y que viva donde viva, debo tenerlo conmigo.
entre la realidad y la matemática, murugarren logra las alucinantes permutaciones de animales que sólo pueden existir en la cabeza de quien sabe que la magia no es un asunto de brujos, sino de imaginación.
16 ilustraciones de animales reales son completamente combinables con muchas más de entes fantásticos con miembros removibles en un tríptico móvil.
y así, horas y horas de creación y alteraciones genéticas totalmente eco friendly se generan con tan solo abrirlo.
felinos que vuelan, insectos que aruñan, reptiles con patas. cualquier cosa es posible, incluyendo extraordinarios nombres, conmovedores lugares de orígen y jerarquías orgánicas, así como algunas menciones especiales de gran interés:
carfante: originario de la jungla de sumatra. por ejemplo.
enmarcado en un mundo fantástico, donde todo es posible, el animalario garantiza una regresión a los momentos más creativos de la infancia, realidades paralelas, y espacios de felicidad pura.
saco todo de las cajitas, lo uso, juego con cada objeto entre mis manos hasta que me canso, cual niña pequeña.
igual me gustan los pez dispensers.
los ‘colecciono’ fuera de sus cajas, como adornos de mi casa, como souvenirs de la infancia, pero ahora.
el más viejo que poseo es de la princesa leia.
el segundo más antigüo, de la mujer maravilla.
marvila, me gusta decirle.
el más raro, un pez sin cabeza pero con una pinup en el cuerpo que me trajeron de berlín.
el más cute: un maxi pez de hello kitty que me regalaron en mi cumpleaños #29
los más caros: vienen dentro de una lonchera de hojalata. 4 pez cristalinos coleccionables de hello kitty. un exceso neoyorquino y la única caja que permanece sellada.
el que aún no tengo y quiero: marge simpson.
mis otros tesoros: blancanieves, pocahontas, tinkerbell, ratatouille, bambi y cenicienta.
cuántos podré coleccionar? qué haré con ellos cuando me canse? no sé.
lo que sí sé es que no me gusta para nada el sabor de los caramelos.
hello kitty, pokémon y toda caricatura edulcorada del entorno social como lo conocemos: descarnado, sangriento y oscuro. porque vamos a estar claros, así es el mundo.
kawaii es lo que llamamos cuchi: un bento box con rolls en forma de hello kitty, mis sombras mac de colores con muñecas de fafi en la cajita…
hmto es kawaii y creo que sería un éxito en japón con sus pequeños personajes del bosque y su -ahora- discreto afro de muchachito, que ya no es tanto, pero parece.
yo soy kawaii y no me avergüenzo: adoro hello kitty, me gusta el rosado ‘princesa’ y palabra de honor para mí es un corte para un vestido. nada serio, ninguna promesa.
los hermosos muñecos rellenos, carteras, relojes. pero más que cualquier otra cosa: la muñeca de tartan, certificada por autoridades escocesas como auténtica. me muero.
pero lo más kawaii, más que hello kitty, más que murakami, más que un pokémon en un avión, son las ilustraciones de yoshitomo nara a quien adoro.
en casa tengo la colección de postales ‘oh my god! i miss you’ y creo que sólo regalaré alguna cuando el amor se asome por la puerta que ahora veo todo el día estática frente a mí.
estoy convencida que las muñequitas mala leche de nara son muy parecidas a mí.
ah, y quiero un ‘pup cup’ o un ‘my sweet dog’ pull toy. anótenlo!